El alumnado del segundo curso de Ciclos Formativos de Cocina deslumbra al jurado con sus exquisitos menús

Las cocinas del Colegio Ave María Casa Madre se convirtieron ayer en un escenario de alta gastronomía y superación personal. El alumnado de Formación Profesional Básica de Cocina y Restauración protagonizó una vibrante competición inspirada en el formato MasterChef, demostrando que el talento no entiende de barreras.

Diez estudiantes, divididos en los equipos Amarillo y Rojo, se enfrentaron al desafío de elaborar un menú de comida fusión. La propuesta destacó por su sostenibilidad, utilizando alimentos de proximidad y productos frescos recolectados directamente del huerto escolar del centro.

Este evento es el colofón de un ambicioso proyecto intermodular donde han colaborado todas las materias del currículo. Más allá de los fogones, la iniciativa ha buscado la cohesión del grupo, integrando con éxito a alumnado con necesidades educativas especiales y a jóvenes en situación de riesgo de exclusión social.

«La cocina ha sido el lenguaje común para unir a estos chicos. Han demostrado que, con esfuerzo y apoyo, son capaces de crear algo profesional y exquisito», explicaba el tutor del grupo, don Antonio Vico.

El resultado fue una jornada de convivencia donde el aprendizaje práctico y la inteligencia emocional fueron los ingredientes principales. Una vez más, el Ave María Casa Madre apuesta por una educación que transforma realidades a través de la pasión por el oficio.

DOS MENÚS DE GRAN ALTURA SEDUCEN AL JURADO

Más de 20 profesores, miembros de la Fundación del Patronato Avemariano de Granada, Oleoestepa y redactores del periódico IDEAL han sido los encargados de evaluar el servicio ofrecido por los participantes en este concurso.

El equipo amarillo, compuesto por Pedro, Seynabou, Martin, Victoria y Amastou que han conseguido el 54% de los votos del jurado -y proclamándose como ganadores de esta novena edición- han servido de entrante unos rollos crujientes de carne y verdura al estilo oriental, un medallón de solomillo relleno sobre cama de trufa, parmentier y mix de verduras como plato principal rematando con una tarta fina de limón con crema cítrica y base crujiente. Una propuesta que ha hecho las delicias del jurado.

No ha sido menos la propuesta de menú del equipo rojo. Quienes se han encargado de servir a los comensales un servicio compuesto, también, por tres platos: un canelón forestal con cremosa de foie y parmesano crujiente, un arroz en marea negra con delicias de mar y una mousse de chocolate blanco con aromas del bosque.

Un menú a la altura de los paladares más exigentes que no sólo han disfrutado de una comida de excepción sino que, igualmente, han recibido un obsequio por parte del alumnado de otro de los ciclos formativos que oferta el colegio: Agrojardinería y arreglos florales. Una kokedama de diferentes especies y plantas que componen el patrimonio natural del Ave María Casa Madre.